Por qué nació Verihaus

Vivienda de ladrillo en construcción con andamio y un trabajador con chaleco de alta visibilidad

Quien va a comprar una vivienda suele preguntarse si una inspección antes de firmar es necesaria o una precaución de más. La respuesta a por qué hacer una inspección de vivienda antes de comprar tiene mucho que ver con cómo ha cambiado la construcción en España.

Llevamos casi cincuenta años en construcción. Mucho tiempo viendo obras levantarse, viviendas entregarse y clientes quedarse tranquilos con lo que habían invertido. En ese tiempo aprendimos que hacer bien las cosas no cuesta más: cuesta distinto. Y que la confianza entre quien construye y quien compra es lo que sostiene el sector.

Pero en 2008 algo cambió. Y ese cambio es la razón por la que existe Verihaus hoy.


La crisis de 2008 fragmentó el sector

Cuando cayó el mercado inmobiliario, muchas grandes constructoras desaparecieron o se redujeron mucho. Lo que quedó fue un tejido muy distinto: muchos pequeños subcontratistas, cuadrillas y reformistas autónomos. Muchos de ellos buenos, muy buenos.

Hoy, casi veinte años después, el sector sigue siendo mucho más fragmentado que antes de la crisis. Una reforma la puede hacer una cuadrilla con muchos años de oficio o un equipo que acaba de empezar. Todos tienen presupuestos que cerrar, clientes que esperan y plazos ajustados. Y cuando todo eso aprieta, el resultado en acabados y ejecución varía.

No es culpa de nadie en concreto: es la estructura del sector después de la crisis. Menos escala, menos supervisión intermedia, más carga de trabajo y, a veces, menos tiempo. El resultado: viviendas y reformas con detalles que no se aprecian en una visita comercial y que solo aparecen cuando alguien los busca con método.


Quien compra desde fuera lo tiene más difícil

Lo que más nos preocupa es esto: llega un comprador desde los Países Bajos, Alemania o el Reino Unido. Ha ahorrado durante años, encuentra una vivienda en España y le dicen que está en perfecto estado. Firma.

Meses después aparece una filtración en la cubierta que nadie había visto. Una instalación de agua que no funciona bien. Una reforma «lista para entrar» con remates que no están como deberían.

Entonces empiezan las llamadas, las dudas sobre a quién corresponde qué y los plazos que corren. No porque nadie actuara de mala fe, sino porque nadie comprobó con detalle el estado de la vivienda antes de firmar. El problema de fondo es la falta de información. Y quien más lo nota es quien menos conoce el mercado: el comprador extranjero, que confió en que «perfecto estado» quería decir exactamente eso. Por eso conviene conocer el orden de los pasos para comprar vivienda en España desde el extranjero.


Verihaus

Inspeccionar no era ni es glamuroso

Cuando empezamos a pensar en la inspección técnica de viviendas, no era un negocio atractivo. Casi nadie pedía que alguien lo verificara. Comprar sin revisión técnica era lo normal, y el comprador confiaba, a veces demasiado.

Pero el problema seguía ahí: alguien tenía que contar con claridad qué había realmente en una vivienda. Sin presión de vender. Sin incentivo por encontrar problemas. Sin desaparecer después de la firma.

Eso es lo que quisimos construir. Una empresa con líneas rojas claras:

  1. Que el precio no dependa de lo que se encuentre.
  2. Que publique exactamente cuándo se recusa, por qué, y quién hace cada tipo de inspección.
  3. Que no esté atrapada entre lo que el vendedor quiere y lo que el comprador necesita.

¿Por qué hacer una inspección de vivienda antes de comprar?

El sector sigue fragmentado, con mucha presión de costes y poca supervisión en las obras pequeñas, que son las que más afectan a quien compra o reforma. Y cada vez más personas compran desde fuera, confiando en lo que les cuentan.

Nuestro trabajo no es juzgar a reformistas ni a promotores. Es que quien compra una vivienda tenga los datos reales antes de invertir, empezando por los defectos más comunes en una vivienda de segunda mano. Y eso también beneficia a los constructores y reformistas que trabajan bien, que son muchos: un trabajo bien hecho y bien documentado se defiende solo.


El consejo real

Si vas a comprar una vivienda, reformada o no, de segunda mano u obra nueva: encarga una inspección técnica antes de firmar. No como un lujo de gente desconfiada, sino como una precaución normal, igual que quien se hace una revisión antes de un viaje largo.

1 de cada 4 viviendas tiene un defecto grave, no visible a simple vista, con un coste medio de reparación de más de 8.000 €. Y solo el 15 % de la gente solicita una revisión de un técnico previo a la compra.

Puede que todo esté bien, y muchas veces lo está. Lo que aportamos es comprobarlo antes de firmar, para que decidas con el dato delante y no después.